Oskar Alvarado (Vitoria-Gasteiz, Álava). Reside en Barcelona donde compagina su labor de profesor de Fotografía con la producción de obras personales. Su trabajo ha sido seleccionado en diferentes festivales internacionales como el Voies Off Awards en Arles (Francia), Solar Foto Festival en Fortaleza (Brasil) o Addis Foto Fest en Addis Abeba (Etiopía). En 2020 es uno de los ganadores ganadores del Helsinki Photo Festival (Finlandia) y del OpenWalls Arles (Francia).

“Creo mundos visuales donde aparecen personas que interactúan en espacios íntimos. En territorios acotados donde explorar nuestra identidad. Lugares donde mostrar nuestra fragilidad. La dualidad permanente en la que vivimos: el conflicto entre lo que aparentamos ser y nuestro verdadero yo. Sitúo el foco en el momento en que consciencia e inconsciencia se encuentran, donde realidad y ficción difuminan su frontera y conviven en la mente en una recreación de dos mundos paralelos que conforman nuestra esencia. Mi motivación es seguir explorando nuevos paisajes emocionales. Escenificaciones de la extrañeza, de los dramas cotidianos ocultos en la existencia suburbana.”

“La serie Insomnia explora mi experiencia personal con el insomnio, donde la interrupción del ritual biológico del sueño nocturno da paso a un nuevo territorio de confluencias. El momento en que consciencia e inconsciencia se encuentran, donde realidad y ficción difuminan sus límites y conviven en la mente en una recreación de dos mundos paralelos que conforman nuestra identidad. La transición entre lo que aparentamos ser y nuestro verdadero yo, que se hace visible en la intimidad. La realidad de cada persona, a veces perturbadora, se adueña de su alma en la penumbra de la noche. Almas en vigilia que se convierten en habitantes de un espacio-tiempo que no acostumbran a frecuentar. Donde reminiscencias del pasado se mezclan con frustraciones, fantasmas imaginarios y miedos recurrentes que nos avocan a un futuro de contornos cambiantes. Personas atrapadas en vidas no deseadas, seres que tal vez intentan huir de si mismo, que se abandonan definitivamente o que deambulan sin rumbo por espacios inconcretos en una suerte de paisaje de fragilidades. Imágenes que van construyendo un mundo onírico, inquietante. Frag¬mentos de vida escenificados en la noche, en la complicidad de luces nocturnas de la ciudad o en la aparente calma de habitaciones anónimas.” Oskar Alvarado.